lunes, 14 de noviembre de 2016

Cacería.



Bato un par de huevos
los gatos se aproximan rápidos
detectan movimientos en la cocina
Un ladrido se escucha en el zaguán
Prendo el horno
La ventana se llena de pájaros que esperan migas
Los gatos ahora maúllan
persiguen a una presa fantasma
Todo comienza cuando bato huevos

y el mundo emprende su cacería 

lunes, 17 de octubre de 2016

La Triste.


La casa está que arde
yo pensaba que había una pelea
pero el calor llegó
hasta pronto de mi cerca
Era un incendio
La casa de La Triste
se había prendido
y chispeaban tules negros por el aire
Los perros espantados
traían en sus bocas
las puertas de las jaulas y sus trinos
Distante/ La Triste
colapsaba sus pasos toda negra
obscura
igual que el siempre de su antes
Pero se traía muerta
como los muertos

que aún no saben que han partido

Tratando la locura.

  ( A Jacobo Fijman imaginándolo aún vivo)                                                                                                   (2016)                                          
                                                                                                                   
Sentados debajo de una nube amenazante
dibujábamos fantasmas
en la niebla de la tarde
yo que parecía ser el cuerdo
te reía como un loco que eras
y tu de memoria
te inventabas mi cordura
Los dos poetas del Borda
al borde del lenguaje y los abismos
De pronto se desató la lluvia
como para escupir o bendecirnos
nos dolían las espaldas frías
pero seguimos ahí esculpiendo nuestros versos
asidos por las almas

con las manos arrojadas a los pájaros

    

miércoles, 16 de marzo de 2016

DIPLOMA

Te diplomas de plaza
sólo con ser niño
con medalla de papa
 copa  de chocolate

o banderín y hamaca

NO CASTA (Del libro "Pájaro es mi Sombra")


Mi espejo se ha tomado
demasiadas confianzas
me ve /
 se saluda
y me saca el sombrero

de parecer casta

VERDE CANSADO (Del próximo libro aDREDE)

Vestía un largo atuendo, de flores pequeñas estampadas en verde cansado, que se detenía en los tobillos.Sus pies recluidos en enormes zapatos marcaban una estabilidad manifiesta, de río seco, de tren sin vías aletargado entre pajonales.

Ella no caminaba; permanecía como en un pedestal y de sus brazos desplegados se servían los hombres para colgar sus abrigos