Fui una niña que vivía perdiéndose. Me escondía debajo de
las mesas, detrás de los muebles. Mi madre, la
pobrecita perdía gran parte de su día buscando mi presencia. Yo experimentaba
otras búsquedas, otros lugares más recónditos y ella a su vez se esmeraba más,
porque el esfuerzo era mayor, con lupas, con pasos de colores diferentes, hasta
que llegó el tiempo de los pasos oxidados. El cansancio se peleaba con ella y
parte de su tiempo lo gastaba en moverse como en cámara lenta dentro del
esfuerzo desmedido de encontrarme. A duras penas dejó de buscarme. Y cabe
destacar que yo por fin llegué al escondite perfecto: mi vida.
Si pierdo el lenguaje mundanal, aprenderé el lenguaje escondido en mi propio mundo y por fin me oiré... Clarice Lispector
martes, 20 de marzo de 2018
martes, 20 de febrero de 2018
martes, 18 de abril de 2017
El sepelio de la Carmela.
La más requerida del burdel había
muerto esa mañana de domingo. El pueblo que no faltaba jamás a misa estaba
allí/ congregado frente al Señor.
Sus compañeras marcharon juntas
hacia la puerta de la iglesia y esperaron a que los hombres del pueblo salieran/
para pregonarles de viva voz / que la Carmela había muerto. Las esposas quedaron
estaqueadas/ incómodas/ con el brazo doblado pero vacío mientras ellos corrían
a ver como la muerta se les iba.
Los perros se rascaban las pulgas o
apoyaban sus hocicos entre las patas/ adormecidos y sumisos frente a la puerta
rosa. El pueblo había quedado vacío.
El lunes/ al cortejo/ se unieron en
larga fila los santos de las estampitas que convivían en su cuarto/ después/ sus
compañeras/ los hombres/ el boticario
-su mejor cliente- y por último los perros / conocedores del atajo que las
noches escondían.
En la frescura interior de las
casas quedaron apoltronadas las esposas legales y sus hijos junto a los viejos
que ya no mordían.
lunes, 23 de enero de 2017
Estaciones de serpientes
Se repiten iguales las estaciones
del tren
la mujer que las asea
barre cabellos blancos
y la campana muerde la mano del que
la agita
El cielo a veces se enoja o aburre
y escupe la escena
Unos niños corren entre los
viajeros
saltan sobre las valijas
antes de envejecer
Sus madres los llaman por sus
nombres
y cuando vuelven
llegó el tiempo de enterrar a sus
madres
El tren como una víbora se marcha
entre malezas
Consecutivo a veces dobla
y es reptil cuya boca muerde
destinos.
Sigilosa - 2017
No moro en este sitio de risas
nada me convoca más a huir
que las carcajadas húmedas
Acostumbrada a no asustar a los
pájaros
me transcurro hierba/ silenciosa
sigilosa mirante.
Mañana / hoy / o cuando seas
y descanses en mi hombro
seré tus migas
me amasaré pan en tu alimento.
lunes, 14 de noviembre de 2016
Cacería.
Bato un par de huevos
los gatos se aproximan rápidos
detectan movimientos en la cocina
Un ladrido se escucha en el zaguán
Prendo el horno
La ventana se llena de pájaros que
esperan migas
Los gatos ahora maúllan
persiguen a una presa fantasma
Todo comienza cuando bato huevos
y el mundo emprende su cacería
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